Mi opinión como mamá sobre la posesión de armas

Control de armas

Mucho se ha hablado en las últimas semanas sobre la posesión y control de armas, armas y armas. Que si todos debemos aprender a usarlas, tenerlas en casa, en la escuela y llevarlas a cualquier parte donde vayamos y para mí, el escuchar este tipo de declaraciones hace que me den escalofríos. ¿A caso como sociedad hemos llegado a tal extremo en nombre de la seguridad?

El 14 de diciembre 2012, mi esposo regresó del trabajo temprano, mucho más temprano que de costumbre a abrazar a sus niños. Yo había decidido desconectarme toda la mañana y no me había enterado de la terrible noticia sobre la matanza en Connecticut. Justo estaba persiguiendo a los niños para que se subieran al coche para ir a dejar a Asher a la escuela cuando mi esposo rompió el silencio. Sé que no es de extrañarse en países como mi México lindo y querido, que los niños crezcan más expuestos a la violencia, a balaceras, descuartizaciones y demás hasta llegar al punto de que sea parte de rutina buscar refugio para no ser parte de un fuego cruzado, o peor aún, para no ser “levantado” por equivocación. Pero nunca antes en nuestra historia, se había escuchado de personas que dolosamente abrieran fuego en lugares públicos utilizando como blanco a cualquiera que se atravesara en su camino, y menos de alguien que premeditadamente atacara a nuestros niños.

Creo que como padres y madres, ahora salimos con incertidumbre a la calle, preguntándonos ¿dónde aparecerá el siguiente maniáco que iniciará un tiroteo en la vía pública? Este tipo de pensamientos pasan por mi mente cuando voy a la gasolinera y al súper, los dos lugares que con más frecuencia visito, por necesidad mas no por gusto. Después pienso en mis niños, en su seguridad y en su futuro. Y también pienso en las medidas que como mamá debo tomar para crear un entorno seguro para ellos y para criarlos sin temor al mundo exterior, y definitivamente, el poseer un arma no está en mi lista de prioridades. Al contrario, como leí en algún lugar después de esta terrible tragedia: “El poseer más armas como sociedad creará tanto más accidentes como más violencia.” Más sin embargo, los entusiastas de las armas, junto con los fieles defensores de la Constitución de los Estados Unidos han corrido a comprar armas al por mayor, por temor a que alguna ravocación a la segunda enmienda de la Constitución entre en efecto: “Siendo necesaria una milicia bien ordenada para la seguridad de un Estado libre, no se violará el derecho del pueblo a poseer y portar armas” entre en efecto.

Y vuelvo a reiterar, más armas crearán más conflictos, y no solamente conflictos sino más accidentes. Accidentes que serán causados por un descuido de los padres y por la curiosidad de los niños. Por esta razón creo que es necesario como mamá, asegurarme de que a mis niños les estoy enseñando a valorar el don de la vida en cualquiera de sus presentaciones y aspectos. No importa que sea una hormiguita insignificante o un bebé formándose en el vientre de su madre. La realidad es que como  seres humanos no tenemos la capacidad ni la autoridad de quitar la vida a nada ni a nadie. Sin embargo, se nos ha otorgado el privilegio de crear vida a su debido tiempo y con responsabilidad. Por lo tanto, en este hogar no se permite la posesión de armas.

 

 

 

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Comments

  1. 1

    Estoy muy de acuerdo contigo.

Nos encantaría saber tu opinión

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